Dique La Quebrada: “La bajante de agosto es la peor de la historia”
El gerente de la cooperativa de agua
de Río Ceballos, Miguel Martinessi se refirió en Cadena 3 a la crítica hídrica
que atraviesa el dique La Quebrada y destacó que “la bajante de agosto es la
peor de la historia”.
“Hace muchos años que venimos
con la crisis hídrica. Sí es cierto que este invierno fue récord. Nunca
habíamos tenido un invierno con una bajada tan profunda. Esto nos preocupa. Si
bien hemos hecho algunas acciones”, precisó.
“Hace muchos años que estamos
trabajando con el tema de la crisis hídrica y la población tiene un
comportamiento promedio espectacular. En invierno el consumo promedio fue de
menos de 160 litros por persona. En verano, ronda los 200 litros. Casi el 50%
de lo que se consume en Córdoba”, detalló Martinessi.
En cuanto a las previsiones que
tomaron, señaló: “Hemos logrado hace dos meses no abastecer desde el dique la
Quebrada a Unquillo y Mendiolaza que se abastecen desde La Calera. Sólo
abastecemos Río Ceballos”.
“Lo otro que estamos trabajando
es lograr que Salsipuedes, que se abastece con camiones, pueda hacerlo desde La
Calera. Estamos armando una toma para que pueda abastecerse desde ahí. Y
estamos terminando una obra en la cisterna del Parquecito, en Unquillo, que va
a permitir que la zona sur de Río Ceballos se abastezca con agua desde La
Calera. Esto nos va a dar tiempo para cuidar el agua”, detalló.
El bosque serrano es una fábrica de
agua
Como explica claramente el
biólogo Raúl Montenegro (1): “Desde hace miles de años los principales río de
Córdoba obtienen su agua de las serranías. Cuando las sierras conservan
condiciones ecológicas óptimas, su vegetación intercepta las gotas de las
lluvias de verano, impidiendo que golpeen el suelo y lo dañen. El agua circula
entonces por las hojas y tallos de las plantas, y alcanza el suelo, donde su
permeabilidad facilita la infiltración. Esta “esponja blanda” funciona bien
mientras tenga VEGETACION NATIVA. El agua infiltrada penetra luego en las rocas
subyacentes, muy fracturadas, y se mueve lentamente hasta volcarse como
vertiente. Esta “esponja rígida”, rocosa, hace más lento el flujo de agua y permite
que aún en temporadas más secas, como el invierno, las vertientes sigan
descartando agua.
Todo cambia cuando el desmonte, los
incendios y la expansión urbana sobre los faldeos impactan en la zona serrana.
Sus suelos quedan sometidos a los efectos erosivos del agua y del viento, y a
la insolación. La impermeabilidad de los suelos facilita la circulación del
agua en superficie (escorrentía), reduciendo la infiltración y la pendiente de
las sierras hace que el agua corra con violencia y arrastre consigo suelo y
organismos vivos. Como la “esponja banda” del suelo no funciona, el agua deja
de llegar a la “esponja dura” de las rocas, y las vertientes desprovistas de su
fuente de alimentación merman el caudal o se secan.”
Para mí las políticas restrictivas y las obras de por sí sólo no son suficientes, es necesario crear conciencia a nivel social e individual de manera sostenida y hacerla parte de nuestro modo de vida. No basta con cuidar el agua que tenemos también tenemos que evitar que se siga arrasando y destruyendo los montes autóctonos que son la principal fuente de agua. Ademas se deben realizar obras con vision de futuro de esta manera logramos no sólo resolver el problema del momento sino prevenir problemas futuros para que las nuevas generaciones puedan disfrutar de lo que la naturaleza nos brinda día a día
ResponderEliminar